"La felicidad es tan grande que de cerca no se ve."
Sentencian Gabo Ferro y Luciana Jury.
Es cierto, muchas veces lo es. Y tal vez, ahora mismo, no esté viendo la felicidad sino la plenitud, que son cosas diferentes, pero muy cercanamente emparentadas.
Viene siendo un gran día. Días así que el clima es de otoño, que la mañana trae café con leche y medialunas. No amanezco en mi casa. Despierto en la casa de mi mamá. Bajo y ella ya no está. Se fue a una marcha. Está Flabián, quien es su pareja. Lo quiero mucho. Cuando voy a ver a mi mamá (también lo voy a ver a él) a veces me prepara fernet. O me acaricia la cabeza con gesto paternal. A mí me gusta eso, cuando tengo ganas, le cuento un poco de mis dramas. Hoy le pedí si me podía ayudar a elegir un libro para regalar. Me terminé comprando dos libros yo, hermosos.
Después fui a tomar el colectivo. Vino rápido, me pude sentar a leer y todo. Llego a casa y me siento ¿Feliz? Realmente bien, al menos. Molly y Tali vienen a recibirme, como siempre. Prendo un sahumerio, pongo a lavar la ropa, un disco de canciones de los Beatles hechas bossa. Tosto el pan, rayo la zanahoria, condimento la palta. Y no puedo dejar de sentir que la plenitud es eso. Estar entre mis cosas, comer algo rico, que Tali corra y maulle mensajes que no comprendo del todo, que la Molly quiera comer de lo que estoy comiendo. Estar descalza, colgar la ropa, poner la pava, cargar el termo y salir en bici a leer en la plaza.
Plenitud debe ser algo así como sentir que en el presente que habitás, no podrías ni querrías estar haciendo algo diferente a lo que estás haciendo ahora.
¿Y eso, no se le parece a la felicidad?
Yo creo que sí.
sábado, 19 de marzo de 2016
viernes, 12 de febrero de 2016
El día que te
mates diré que no sé
si eras un alma
incomprendida
o nada más fuiste un
gran pelotudo.
Ya te extraño porque en esta vida dejaste de ser lo que eras para mí.
Te contaminaste tanto en el camino que jamás emprendiste.
Hace rato dejé de conocerte
pero, qué sé yo
creo que por todo lo que te quise
aún está bien que esté a tu lado
y escuche lo que te duele
aunque me duelas al mismo tiempo.
No puedo concederte la soledad que buscas y de la cual te quejás.
mates diré que no sé
si eras un alma
incomprendida
o nada más fuiste un
gran pelotudo.
Ya te extraño porque en esta vida dejaste de ser lo que eras para mí.
Te contaminaste tanto en el camino que jamás emprendiste.
Hace rato dejé de conocerte
pero, qué sé yo
creo que por todo lo que te quise
aún está bien que esté a tu lado
y escuche lo que te duele
aunque me duelas al mismo tiempo.
No puedo concederte la soledad que buscas y de la cual te quejás.
martes, 9 de febrero de 2016
¿De dónde viene esa necesidad de que me arropen como si fuera un gatito perdido que no encuentra su casa y necesita calor para pasar el invierno?
Ultimamente creo que lo único que necesito es un abrazo. Acurrucarme en algún lugar seguro. Ver la tormenta desde adentro y esperar que pase. No ser el tigre cansado y herido que bajo un árbol se vuelve río de tanta lluvia en su sangre.
Pero uno es tigre. Y resiste.
Ultimamente creo que lo único que necesito es un abrazo. Acurrucarme en algún lugar seguro. Ver la tormenta desde adentro y esperar que pase. No ser el tigre cansado y herido que bajo un árbol se vuelve río de tanta lluvia en su sangre.
Pero uno es tigre. Y resiste.
domingo, 31 de enero de 2016
Collages

Entendí algo.
No sirvo para las cosas etiquetadas, para lo exacto y lo estrictamente definido. Me gusta lo fluido. Lo que puede ser al mismo tiempo muchas cosas y tal vez ninguna. Cada vez creo menos que al amor le quepa alguna etiqueta o algún límite. Yo ni siquiera he incursionado en el poliamor, pero en serio, sí que he amado. Amado sin restricciones, porque aunque la culpa sea una alarma que se activa cuando rompemos el molde de lo esperable, por más que me censure, por más que no lo cuente o exteriorice, en mí... En mí, yo siento todo lo que me nazca sentir.
Se me da bien hacer collages. Armar algo nuevo con lo que hay. Organizarlo de tal manera que funcione. Ensamblar las partes de todos los todos y crear algo superior. Superior al menos para mí, puesto que es algo que me libera. Hacer collages es armar un rompecabezas sin conocer concientemente la imagen final. La intuición nos guía. Es la esencia quemándonos en la necesidad de ser materializada lo que nos guía a la resurrección final. Hacia la santa estampita que nace para coronarse en nuestros santos antepasados.
Tengo pies de esclava. Se me curten solos y las gritas de mis talones parecen raíces. Tengo caderas grandes y pechos pequeños. Lunares en la cara, pecas en mi nariz. Una piel tersa y blanca la cual es dibujada por el Sol. Me quemo y duele. Me lastimo y sana, pero la cicatriz, todas las marcas de mi cuerpo, parecen haber sido creadas para ser eternas. Quizá como recordatorio de lo que fue superado o de los errores que no deben volver a cometerse. Mis ojos, marrones oscuros; tierra mojada después de la tormenta, así de fértiles y rotundos. Una boca con un aguijón lleno de miel. Un sexo apasionado y desprejuiciado. Un corazón con compromiso latinoamericano de mujer en lucha y mis manos a veces ásperas, pero siempre sensibles.
Ya es tarde, ya es noche. Yo escribo. Escucho canciones en español, el idioma que profeso secundariamente, porque suelo elegir la sutileza de lo tácito como lengua materna. Leer entre lo silencios que hacen música a la música.
Sé escuchar cuando el río cambia su caudal
y cuando trae sirenas.
Yo conozco a las sirenas.
martes, 26 de enero de 2016
jueves, 31 de diciembre de 2015
Resumen del resumen del año y listita
Que ha sido un año raro, raro, raro hasta al hartazgo, no lo puedo negar.
Tuve logros y permitanme hacer uso de mi coloquialismo al que si usted me sigue desde hace rato estará acostumbrado: también tuve situaciones bien del orto.
En una entrada anterior les conté que había perdido un amor y un ovario. Hoy no creo haber perdido nada. Estoy en paz, qué sé yo. Y en paz no significa que no me duelan cosas todavía, en este caso estar en paz quiere decir que no tengo reclamos con el universo.
Extrañamente, nunca hablé de mis gatas en este blog. Este año, en marzo, me volví mamá de la colorada más linda y feliz de todo el felinomundo. Se llama Talita y tiene varios problemas de salud, pero la mayoría del tiempo ella no se entera que la vida es difícil. Sin embargo yo no puedo evitar entristecerme rápido cuando menciono estas cosas, cuando vamos al veterinario, cuando los resultados no son como deberían ser... "Si alguna vez te fueras, aun habría primavera, el mundo continuaría, pero ya sin poesía" Eso siento con ella, faltaría la gracia que hace que el mundo, mi mundo, tenga sentido alguno. Por otra parte, La Molly, cumplío 8 abriles casualmente el 2 de abril. Seguimos juntas, pero ahora siendo una familia. Enteras o a pedazos, pero siempre las tres. Hay un momento en que sentí en la piel la revelación de que somos un equipo.
Empecé el profesorado en artes visuales en la Belgrano. Lugar mágico y cálido que me brinda todas las mañanas un segundo hogar. Quiero ser artista. Quiero ser docente. Esta es la afirmación más fuerte que pude gritar este año. Ansío volver en marzo y algún día retribuirle a esta casa todo el amor y el aprendizaje que me dio.
Otro logro no tan importante, mas nada menor, es que es llevo un año ininterrumpido de terapia. Ey, re bien. Mirá que yo descreía del psicoanálisis. Y acá estoy, che! Lunes a lunes elaborando un poco más mi cerebro y exprimiendo el inconciente. Creo que con lo dramática que soy ya me hubiera explotado un ojo.
Resumiendo este resumen y permitiendome la redundancia, fue un año que me hizo crecer mucho. Hubo cosas en las que en una primera instancia, me hubiera gustado crecer en un tiempo futuro y no en este. Pero así paso y articularlo todo no es algo rápido.
Al final, puedo decir que tengo las manos más ásperas y el corazón más sensible.
Y acá se vienen las cosas que tengo que hacer y/o conseguir este 2016!:
-papel sulfito, en la brevedad, para dibujar chorradas y naturalezas muertas hasta el hartazgo, que tengo que llegar a marzo con un dibujo bastante pulido.
-copa menstrual y protectores diarios de tela. jpi as fuck, ecologista foreva.
-Hacer ejercicio. Sí, horrible de decir y más aún de concretar, pero viste... hay que hacerlo.
-Bailar más.
-seguir constante con los estudios.
- Sobrevivir al macrismo. Luchar en contra del macrismo, del machismo, y todos los ismos que nos cagan la vida.
-Nutrirme de las cosas que me hacen bien y no quemarme la cabeza con cosas que solo existen en mi mente.
- Quererme más
- Conocer a Dante
- Conseguir un trabajo que no me haga odiar a todo el sistema
-No sé, no se me ocurren más cosas, pero fija las hay.
El punto tampoco es ponerme metas o pautas. Sí es sentirme plena, sí es recibir lo que tenga que venir bancando los trapos o con la panza al sol, según lo amerite la circunstancia.
Vivir y dejar vivir y como dijo mi psicólogo: que podamos ser la mejor versión de nosotros mismos.
Feliz año :3
Tuve logros y permitanme hacer uso de mi coloquialismo al que si usted me sigue desde hace rato estará acostumbrado: también tuve situaciones bien del orto.
En una entrada anterior les conté que había perdido un amor y un ovario. Hoy no creo haber perdido nada. Estoy en paz, qué sé yo. Y en paz no significa que no me duelan cosas todavía, en este caso estar en paz quiere decir que no tengo reclamos con el universo.
Extrañamente, nunca hablé de mis gatas en este blog. Este año, en marzo, me volví mamá de la colorada más linda y feliz de todo el felinomundo. Se llama Talita y tiene varios problemas de salud, pero la mayoría del tiempo ella no se entera que la vida es difícil. Sin embargo yo no puedo evitar entristecerme rápido cuando menciono estas cosas, cuando vamos al veterinario, cuando los resultados no son como deberían ser... "Si alguna vez te fueras, aun habría primavera, el mundo continuaría, pero ya sin poesía" Eso siento con ella, faltaría la gracia que hace que el mundo, mi mundo, tenga sentido alguno. Por otra parte, La Molly, cumplío 8 abriles casualmente el 2 de abril. Seguimos juntas, pero ahora siendo una familia. Enteras o a pedazos, pero siempre las tres. Hay un momento en que sentí en la piel la revelación de que somos un equipo.
Empecé el profesorado en artes visuales en la Belgrano. Lugar mágico y cálido que me brinda todas las mañanas un segundo hogar. Quiero ser artista. Quiero ser docente. Esta es la afirmación más fuerte que pude gritar este año. Ansío volver en marzo y algún día retribuirle a esta casa todo el amor y el aprendizaje que me dio.
Otro logro no tan importante, mas nada menor, es que es llevo un año ininterrumpido de terapia. Ey, re bien. Mirá que yo descreía del psicoanálisis. Y acá estoy, che! Lunes a lunes elaborando un poco más mi cerebro y exprimiendo el inconciente. Creo que con lo dramática que soy ya me hubiera explotado un ojo.
Resumiendo este resumen y permitiendome la redundancia, fue un año que me hizo crecer mucho. Hubo cosas en las que en una primera instancia, me hubiera gustado crecer en un tiempo futuro y no en este. Pero así paso y articularlo todo no es algo rápido.
Al final, puedo decir que tengo las manos más ásperas y el corazón más sensible.
Y acá se vienen las cosas que tengo que hacer y/o conseguir este 2016!:
-papel sulfito, en la brevedad, para dibujar chorradas y naturalezas muertas hasta el hartazgo, que tengo que llegar a marzo con un dibujo bastante pulido.
-copa menstrual y protectores diarios de tela. jpi as fuck, ecologista foreva.
-Hacer ejercicio. Sí, horrible de decir y más aún de concretar, pero viste... hay que hacerlo.
-Bailar más.
-seguir constante con los estudios.
- Sobrevivir al macrismo. Luchar en contra del macrismo, del machismo, y todos los ismos que nos cagan la vida.
-Nutrirme de las cosas que me hacen bien y no quemarme la cabeza con cosas que solo existen en mi mente.
- Quererme más
- Conocer a Dante
- Conseguir un trabajo que no me haga odiar a todo el sistema
-No sé, no se me ocurren más cosas, pero fija las hay.
El punto tampoco es ponerme metas o pautas. Sí es sentirme plena, sí es recibir lo que tenga que venir bancando los trapos o con la panza al sol, según lo amerite la circunstancia.
Vivir y dejar vivir y como dijo mi psicólogo: que podamos ser la mejor versión de nosotros mismos.
Feliz año :3
lunes, 14 de diciembre de 2015
germinar
Fui a la plaza.
Por primera vez en mi vida ver a la bandera flamear sobre la rosada significaba algo. Lloré cantando el himno, porque quizás jamás me sentí tan argentina. Festejé a Evo Morales porque sentir en la piel la hermandad latinoamericana me erizaba el corazón.
No queda otra que resistir. Todos los días aparecen nuevas noticias y frases terribles de este nuevo gobierno. La represión está acechando todo el tiempo. Cultura es mala palabra. Y yo sí voy a hablar de enemigos, no me uniré jamás a alguien que tiene un desprecio enorme sobre las minorías y los derechos humanos.
No voy a ser cómplice de una revolución de la alegría. Alegría solo sienten los que se llenan los bolsillos a costa de todo un pueblo. A la gente le gusta el marketing y sentir que podemos ser como Estados Unidos, como Europa, ese síndrome cipayo que no los deja ver que no hace falta que haya banderas ajenas para que colonicen sus mentes y sus actos.
Podrán censurarnos, pero el arte será eterno.
Es la voz que quedará cuando ninguno de nosotros quede.
Es la semilla que germina contra toda adversidad.
Por primera vez en mi vida ver a la bandera flamear sobre la rosada significaba algo. Lloré cantando el himno, porque quizás jamás me sentí tan argentina. Festejé a Evo Morales porque sentir en la piel la hermandad latinoamericana me erizaba el corazón.
No queda otra que resistir. Todos los días aparecen nuevas noticias y frases terribles de este nuevo gobierno. La represión está acechando todo el tiempo. Cultura es mala palabra. Y yo sí voy a hablar de enemigos, no me uniré jamás a alguien que tiene un desprecio enorme sobre las minorías y los derechos humanos.
No voy a ser cómplice de una revolución de la alegría. Alegría solo sienten los que se llenan los bolsillos a costa de todo un pueblo. A la gente le gusta el marketing y sentir que podemos ser como Estados Unidos, como Europa, ese síndrome cipayo que no los deja ver que no hace falta que haya banderas ajenas para que colonicen sus mentes y sus actos.
Podrán censurarnos, pero el arte será eterno.
Es la voz que quedará cuando ninguno de nosotros quede.
Es la semilla que germina contra toda adversidad.
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