Ya aprendí de lo que no,
de hacer lo que puedo con lo que tengo,
me anime, me animo
a robar materiales de la calle
a entender que robar a veces es recuperar,
pero me canso,
y en Infobae
la nota de este muchacho guitarrista de Tan Bionica,
donde dicen que a él nunca le interesó el arte hasta ahora.
Me seca la concha el error garrafal de seguir insistiendo con esa idea pedorra de que ARTE es pinturita acrilico pincel,
porque me pregunto,
¿Qué carajo estaba haciendo éste muchacho hasta ahora con la música?
"cualquiera puede ser artista"
dice
-coincido-
y relata de su encuentro con la pintura.
Entró a una librería, compró cosas y flashó.
No hay mucho más que eso, porque posta es eso.
Cualquiera puede ser artista,
-coincido-
lo que no puede hacer cualquiera es acceder a la materialidad que exige el arte para ser producido a gran escala,
y hacer mucha obra
obra que ocupe mucho lugar, mucha materia, mucho todo.
No cualquiera se puede puede profesionalizar,
ni en el fútbol
(vamos las pibas y pibis)
ni en el arte,
no cualquiera puede jugar de verdad
con seriedad,
no cualquiera, no.
domingo, 23 de junio de 2019
martes, 19 de marzo de 2019
Desde hace un par de años cada vez que me estreso,
me castigo,
me duelo,
me bato a un duelo,
un duelo conmigo que no suele ser justo,
me cuesta ver.
Pero descubrí que aprender a ver es también saber qué es lo que no estamos viendo.
Talita maulla
afuera hace viento frío,
Rosana siempre me pregunta si llevo abrigo.
La Molly duerme en el sillón,
yo preparo sopa,
bastante seguido sopa cuando se trata de escribir en este blog.
me castigo,
me duelo,
me bato a un duelo,
un duelo conmigo que no suele ser justo,
me cuesta ver.
Pero descubrí que aprender a ver es también saber qué es lo que no estamos viendo.
Talita maulla
afuera hace viento frío,
Rosana siempre me pregunta si llevo abrigo.
La Molly duerme en el sillón,
yo preparo sopa,
bastante seguido sopa cuando se trata de escribir en este blog.
viernes, 30 de junio de 2017
Me gusta cuando las canciones que me gustan son largas. Así no tengo que darle replay demasiadas veces o menos de lo que tengo que hacer cuando duran dos miserables minutos.
Me gusta tambíen tratar de descubrir cosas. Ver cómo las personas pueden llevar existencias donde no se sienten avasallades por la ansiedad y sus días no se tratan de relatar sobre qué hecho les hizo casi llorar, llorar o desesperarse hoy.
Me hace bien ver a mis compañeras de clase. Son mujeres fuertes y diversas. Y me nutre mucho escucharlas ser. Ampliar mi punto de vista mediante el horizonte de otre. Pero inevitablemente no puedo dejar de sentir vergüenza por todo lo que soy y todo lo que hago. Entiendo que decir que ''no puedo'' algo es el primer paso para HEY, NO PODER HACERLO. Pero fuck that, realmente no puedo evitar el ir a cursar y todos los días en algún momento sentirme morir. Frustrarme hasta lo más hondo y que se me llenen los ojos de lágrimas cuando veo mis trabajos.
Y escribir todo esto no sé hasta que punto no me hace sentir más rídicula. Tampoco puedo evitar pensar que hay cosas tanto peores y blah, ni siquiera puedo hacerme cargo de mi boludez y un poco también tendría que poder entender que citando a mi abuela " a cada perro le pica su pulga". Pulgas de mierda. Pero pulgas que son mías y me rompen el ovario.
No existe un método que me dé autoestima perdurable.
Porque el método que necesito no es un método racional de 5 pasos. O 10 o 20, pero de una cantidad de pasos que me asegure un bienestar.
Estoy agotada de existir entre transiciones. Y la verdad es que sería tonto no reconocer que pasaron demasiadas y que soy y estoy diferente. Pero yo no puedo disfrutarme. No puedo permitirme nada. Lo único que creo que hago bien es insistir en ir a la facultad cuando eso (aún) me hace mal en un porcentaje considerable. No es todo el día, pero todos los días, me siento terrible.
Quiero conocerme sin miedo. O quisiera poder aceptar que el miedo no se va a ir nunca y yo solo tengo que sortear así la vida. Que la manera que tengo de vivir o medianamente hacer lo que me gusta es sí, llorar o desequilibrarme cuando ciertas cosas pasan. Y con suerte, tal vez algún día dejen de pasar.
Hoy no es el dia en que dejan de pasar y yo falté a la facultad, de nuevo.
Pensé que esta era la semana en que POR FIN iba a ir los 5 días completos, pero ja, no, ni ahí.
De nuevo me echo en cara que no puedo ser como debiera y como me exijo.
De nuevo, de nuevo y repetidamente, tantas cosas...
Me gusta tambíen tratar de descubrir cosas. Ver cómo las personas pueden llevar existencias donde no se sienten avasallades por la ansiedad y sus días no se tratan de relatar sobre qué hecho les hizo casi llorar, llorar o desesperarse hoy.
Me hace bien ver a mis compañeras de clase. Son mujeres fuertes y diversas. Y me nutre mucho escucharlas ser. Ampliar mi punto de vista mediante el horizonte de otre. Pero inevitablemente no puedo dejar de sentir vergüenza por todo lo que soy y todo lo que hago. Entiendo que decir que ''no puedo'' algo es el primer paso para HEY, NO PODER HACERLO. Pero fuck that, realmente no puedo evitar el ir a cursar y todos los días en algún momento sentirme morir. Frustrarme hasta lo más hondo y que se me llenen los ojos de lágrimas cuando veo mis trabajos.
Y escribir todo esto no sé hasta que punto no me hace sentir más rídicula. Tampoco puedo evitar pensar que hay cosas tanto peores y blah, ni siquiera puedo hacerme cargo de mi boludez y un poco también tendría que poder entender que citando a mi abuela " a cada perro le pica su pulga". Pulgas de mierda. Pero pulgas que son mías y me rompen el ovario.
No existe un método que me dé autoestima perdurable.
Porque el método que necesito no es un método racional de 5 pasos. O 10 o 20, pero de una cantidad de pasos que me asegure un bienestar.
Estoy agotada de existir entre transiciones. Y la verdad es que sería tonto no reconocer que pasaron demasiadas y que soy y estoy diferente. Pero yo no puedo disfrutarme. No puedo permitirme nada. Lo único que creo que hago bien es insistir en ir a la facultad cuando eso (aún) me hace mal en un porcentaje considerable. No es todo el día, pero todos los días, me siento terrible.
Quiero conocerme sin miedo. O quisiera poder aceptar que el miedo no se va a ir nunca y yo solo tengo que sortear así la vida. Que la manera que tengo de vivir o medianamente hacer lo que me gusta es sí, llorar o desequilibrarme cuando ciertas cosas pasan. Y con suerte, tal vez algún día dejen de pasar.
Hoy no es el dia en que dejan de pasar y yo falté a la facultad, de nuevo.
Pensé que esta era la semana en que POR FIN iba a ir los 5 días completos, pero ja, no, ni ahí.
De nuevo me echo en cara que no puedo ser como debiera y como me exijo.
De nuevo, de nuevo y repetidamente, tantas cosas...
viernes, 12 de mayo de 2017
miércoles, 3 de mayo de 2017
Te juro, amor, que antes podía recordar fechas,
antes podía y quería
tratar de hacer un ritual
con esos días que supe reconocer como especiales.
Días que tenían colgados significantes en el ténder de la ropa limpia y perfumada.
Y hoy, será el tiempo,
(¿vos decís que es el tiempo?)
será que sólo hay arañas tejiendo mis cuentos.
Y no me preocupa demasiado
verlas multiplicarse,
ya no me desespera tanto
esa convención que llamamos
reloj
vida
nacimiento
resurrección.
antes podía y quería
tratar de hacer un ritual
con esos días que supe reconocer como especiales.
Días que tenían colgados significantes en el ténder de la ropa limpia y perfumada.
Y hoy, será el tiempo,
(¿vos decís que es el tiempo?)
será que sólo hay arañas tejiendo mis cuentos.
Y no me preocupa demasiado
verlas multiplicarse,
ya no me desespera tanto
esa convención que llamamos
reloj
vida
nacimiento
resurrección.
jueves, 13 de abril de 2017
Tomar el mate amargo. Bien amargo.
Tomarlo sin cara de asco, como esa que poníamos de chicxs.
Tomar el mate amargo como entrenamiento para la vida.
Amargarse. Hacerlo hasta la médula y sentir el pecho caliente.
Cebarse otro.
Contemplar la nada mientras le das el último sorbo.
Perderse en una melancolía en un principio ajena, pero de la cual te apropiaste.
Cebarse otro,
cebarse otro,
cebarse en otro...
perderse
en
el
último
sorbo.
Tomarlo sin cara de asco, como esa que poníamos de chicxs.
Tomar el mate amargo como entrenamiento para la vida.
Amargarse. Hacerlo hasta la médula y sentir el pecho caliente.
Cebarse otro.
Contemplar la nada mientras le das el último sorbo.
Perderse en una melancolía en un principio ajena, pero de la cual te apropiaste.
Cebarse otro,
cebarse otro,
cebarse en otro...
perderse
en
el
último
sorbo.
domingo, 18 de diciembre de 2016
2016 was a pretty bitch.
Supongo que hacer el clásico resumen del año está bien si ya pasó la mitad de diciembre.
Además, no es que fueran a cambiar demasiado las cosas en un par de días.
Es terrible, verdaderamente terrible, pensar que el fin de semana que viene ya es navidad (what? en qué momento ocurrió esa desgracia?)
En fin. Igual, debo decir que para lo poco agraciado que fue éste año en muchos aspectos, en otros fue fantástico. Y es que, creo que jamás me divertí tanto como el 2016. Tampoco jamás estuve tan sumida en la desesperación. Pero fueron momentos. Y mentiría si dijese que no me gusta la vida como si fuera una montaña rusa. Me gusta saber que las emociones, las que sean, serán intensas. Porque así aprendo y la vida no me pasa de largo. Me hace mierda o me hace feliz, pero de largo no pasa.
Éste año dejé mis estudios todas las veces que me fue posible hacerlo. Ja, sí, acá va la frase ''es como un don''. Pero también dejé de relacionarme con todo ser que me hiciera mal o conflictuara más de lo permitible mi existencia. Borré gente de facebook, dejé de seguir gente de facebook, dejé de ver gente molesta y horrible, dejé de pensar en gente molesta y horrible. Parece una boludes, pero es algo que en realidad aporta un montón cuando sos un overthinker nivel 5 que overthinkea todo lo que produce sombra, como yo.
En febrero terminé de una vez y para siempre uno de mis mayores conflictos emocionales. Fue el inicio de una etapa que sigue aún. Volví a mí después de años, me vi en la mierda y me vi resurgir sentimentalmente como nunca. Porque a su vez, en febrero empecé a juntarme con amigues verdaderamente precioses que creen en mí como yo creo en ellos y aprendemos a ser y crecemos juntos.
También encontré al amor de mi vida. Epa! A que no te esperabas que lo dijese de esa forma. Es que sí, hermanx, encontré el amor más puro y sincero en los ojos de un fisurita bello como la luna, radiante como el sol. Encontré un compañero de vida. Fede, si estás leyendo ésto: gracias, ojalá la vida nos dé mucho tiempo juntos.
Nada, qué sé yo. Las gatas bien, madre-hermano-abuelo bien. Agradezcamos la salú, eso mamá me ha enseñado que es importante. La salud mental la tengo medio como el orto igual, pero te juro queride léctor anónime que le estoy poniendo bocha de garra.
Así que, para finalizar quiero decir que realmente no tengo metas que cumplir para el 2017. Las espectativas me destruyen y, después de todo, me gustan las sorpresas. Por lo tanto, Dosmildiecisiete, I'm fuckin ready for you. Or not. But who cares? Serás lo que tengas que ser o no serás nada, o destruirás mi alma o me llevarás lejos, o las dos, quizás venda mi alma a algún diablo para ser exitosa, tendremos que averiguarlo en el próximo capítulo.
Entonces, sin más, te espero. Dame lo que tengas. Prometo recibirlo y aprender sobre ello. Porque al final, lo que importa de experimentar la vida, es aprender de dichas experiencias.
Para qué? Oh, eso es una pregunta existencial para después del brindis de las 12.
Mientras tanto: nos vemos pronto.
Además, no es que fueran a cambiar demasiado las cosas en un par de días.
Es terrible, verdaderamente terrible, pensar que el fin de semana que viene ya es navidad (what? en qué momento ocurrió esa desgracia?)
En fin. Igual, debo decir que para lo poco agraciado que fue éste año en muchos aspectos, en otros fue fantástico. Y es que, creo que jamás me divertí tanto como el 2016. Tampoco jamás estuve tan sumida en la desesperación. Pero fueron momentos. Y mentiría si dijese que no me gusta la vida como si fuera una montaña rusa. Me gusta saber que las emociones, las que sean, serán intensas. Porque así aprendo y la vida no me pasa de largo. Me hace mierda o me hace feliz, pero de largo no pasa.
Éste año dejé mis estudios todas las veces que me fue posible hacerlo. Ja, sí, acá va la frase ''es como un don''. Pero también dejé de relacionarme con todo ser que me hiciera mal o conflictuara más de lo permitible mi existencia. Borré gente de facebook, dejé de seguir gente de facebook, dejé de ver gente molesta y horrible, dejé de pensar en gente molesta y horrible. Parece una boludes, pero es algo que en realidad aporta un montón cuando sos un overthinker nivel 5 que overthinkea todo lo que produce sombra, como yo.
En febrero terminé de una vez y para siempre uno de mis mayores conflictos emocionales. Fue el inicio de una etapa que sigue aún. Volví a mí después de años, me vi en la mierda y me vi resurgir sentimentalmente como nunca. Porque a su vez, en febrero empecé a juntarme con amigues verdaderamente precioses que creen en mí como yo creo en ellos y aprendemos a ser y crecemos juntos.
También encontré al amor de mi vida. Epa! A que no te esperabas que lo dijese de esa forma. Es que sí, hermanx, encontré el amor más puro y sincero en los ojos de un fisurita bello como la luna, radiante como el sol. Encontré un compañero de vida. Fede, si estás leyendo ésto: gracias, ojalá la vida nos dé mucho tiempo juntos.
Nada, qué sé yo. Las gatas bien, madre-hermano-abuelo bien. Agradezcamos la salú, eso mamá me ha enseñado que es importante. La salud mental la tengo medio como el orto igual, pero te juro queride léctor anónime que le estoy poniendo bocha de garra.
Así que, para finalizar quiero decir que realmente no tengo metas que cumplir para el 2017. Las espectativas me destruyen y, después de todo, me gustan las sorpresas. Por lo tanto, Dosmildiecisiete, I'm fuckin ready for you. Or not. But who cares? Serás lo que tengas que ser o no serás nada, o destruirás mi alma o me llevarás lejos, o las dos, quizás venda mi alma a algún diablo para ser exitosa, tendremos que averiguarlo en el próximo capítulo.
Entonces, sin más, te espero. Dame lo que tengas. Prometo recibirlo y aprender sobre ello. Porque al final, lo que importa de experimentar la vida, es aprender de dichas experiencias.
Para qué? Oh, eso es una pregunta existencial para después del brindis de las 12.
Mientras tanto: nos vemos pronto.
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