lunes, 19 de agosto de 2019

los ruidos de mi casa parecen eternos.
Desde que estoy acá, 24 para 25, hay muchos ruidos que se repiten.
A las 00:17hs suena un despertador. No sé de dónde viene. Es muy parecido al sonido que hace el reloj que me regaló Gonzalo, capaz tendría que verificar si ahora que tengo un reloj en mano sigue sucediendo ese sonido.
Hay veces que simplemente me pinta achicharrarme un poco. Creo que es el frío y lo premenstrual. Cómo joden las hormonas, hermane.
Me estoy rompiendo a glotonería y mucho no me importa.
Bah, me importa intermitentemente. Tengo temporadas (temporada= tiempo equivalente a un día o meses) donde me obsesiono con las cosas.
Me suelo obsesionar con lo que me apasiona.
Si fuera una fotocopiadora, apretaría el botoncito de darker.
darker intense
bien marcado todo
el género, la concha
la obsesión
el amor,
el olor del deseo.
prender o no prender la tuca.
Los falsos domingos.
Enumero las cosas que se me cruzan.
Mañana empiezo a rellenar el molde
los materiales salen caros
yo digo que estoy invirtiendo
yo tengo un cansancio álmico tremendo.
A dónde voy a descansar esta confusión?
En terapia siento que vengo diciendo lo mismo desde marzo.
Pero capaz no tanto, estoy diciéndome algunas cosas que siempre supe pero nunca tuve el coraje de admitirle a nadie.
Ese gesto tal vez es la humanidad y lo que hace que a veces se pueda devenir en empatía.
La empatía no sé si es tan real, en realidad, lo que quiero decir, es que es bastante complicada de llevar a cabo. Pero que si la descubrimos fue en un intento desesperado de trascender el ego y entender más allá de nosotres.
Me rompe bastante la mente la conciencia de que existe tanto, tan diverso y tan inabarcable, que me muevo dentro de un mundo muy específico, me rompe vivir en un momento donde 3millones es una cifra considerable, pero nunca volvió a ser lo gigantesco que me resultaba cuando Susana Gimenez ofertaba 1millón de dólares en su programa de televisión, allá por 1.998.
El dólar, el 1a1, ahora el dólar, un dólar equivale 60pesos porque pasaron las paso. (buena síntesis estoy clavando)
Octubre
noviembre
que chicle va a ser septiembre
no sé, hoy estoy bastante hinchade el ovario
Qué dificil es apostar por una ruta, sostener la estrategia, seguir planificando. Tengo que dormir menos, tengo que comer mejor, pero en realidad no duermo tanto, sí como un poco mal.
Hago lo que puedo
hago lo que puedo con lo que tengo
de verdad ya no sé cuánto vengo diciendo esto
en reemplazo del padre nuestro que me enchufaron de pendeje.
Rezo con mi voz de pibe con susto:
estoy haciendo lo que puedo con lo tengo
estoy dando todo de mí.
En el medio intento tener huequitos para vivir
para disfrutar de la molly y talita
de mi vieja y mi abuelo
de ser niñe y tener mi finde con amigues.
Eso que te hace persona.
Tengo tanto miedo a distraerme de lo importante.

domingo, 23 de junio de 2019

Ya aprendí de lo que no,
de hacer lo que puedo con lo que tengo,
me anime, me animo
a robar materiales de la calle
a entender que robar a veces es recuperar,
pero me canso,
y en Infobae
la nota de este muchacho guitarrista de Tan Bionica,
donde dicen que a él nunca le interesó el arte hasta ahora.
Me seca la concha el error garrafal de seguir insistiendo con esa idea pedorra de que ARTE es pinturita acrilico pincel,
porque me pregunto,
¿Qué carajo estaba haciendo éste muchacho hasta ahora con la música?
"cualquiera puede ser artista"
dice
-coincido-
y relata de su encuentro con la pintura.
Entró a una librería, compró cosas y flashó.
No hay mucho más que eso, porque posta es eso.
Cualquiera puede ser artista,
-coincido-
lo que no puede hacer cualquiera es acceder a la materialidad que exige el arte para ser producido a gran escala,
y hacer mucha obra
obra que ocupe mucho lugar, mucha materia, mucho todo.
No cualquiera se puede puede profesionalizar,
ni en el fútbol
(vamos las pibas y pibis)
ni en el arte,
no cualquiera puede jugar de verdad
con seriedad,
no cualquiera, no.


martes, 19 de marzo de 2019

Desde hace un par de años cada vez que me estreso,
me castigo,
me duelo,
me bato a un duelo,
un duelo conmigo que no suele ser justo,
me cuesta ver.
Pero descubrí que aprender a ver es también saber qué es lo que no estamos viendo.
Talita maulla
afuera hace viento frío,
Rosana siempre me pregunta si llevo abrigo.
La Molly duerme en el sillón,
yo preparo sopa,
bastante seguido sopa cuando se trata de escribir en este blog.



viernes, 30 de junio de 2017

Me gusta cuando las canciones que me gustan son largas. Así no tengo que darle replay demasiadas veces o menos de lo que tengo que hacer cuando duran dos miserables minutos.
Me gusta tambíen tratar de descubrir cosas. Ver cómo las personas pueden llevar existencias donde no se sienten avasallades por la ansiedad y sus días no se tratan de relatar sobre qué hecho les hizo casi llorar, llorar o desesperarse hoy.
Me hace bien ver a mis compañeras de clase. Son mujeres fuertes y diversas. Y me nutre mucho escucharlas ser. Ampliar mi punto de vista mediante el horizonte de otre. Pero inevitablemente no puedo dejar de sentir vergüenza por todo lo que soy y todo lo que hago. Entiendo que decir que ''no puedo'' algo es el primer paso para HEY, NO PODER HACERLO. Pero fuck that, realmente no puedo evitar el ir a cursar y todos los días en algún momento sentirme morir. Frustrarme hasta lo más hondo y que se me llenen los ojos de lágrimas cuando veo mis trabajos.
Y escribir todo esto no sé hasta que punto no me hace sentir más rídicula. Tampoco puedo evitar pensar que hay cosas tanto peores y blah, ni siquiera puedo hacerme cargo de mi boludez y un poco también tendría que poder entender que citando a mi abuela " a cada perro le pica su pulga". Pulgas de mierda. Pero pulgas que son mías y me rompen el ovario.
No existe un método que me dé autoestima perdurable.
Porque el método que necesito no es un método racional de 5 pasos. O 10 o 20, pero de una cantidad de pasos que me asegure un bienestar.
Estoy agotada de existir entre transiciones. Y la verdad es que sería tonto no reconocer que pasaron demasiadas y que soy y estoy diferente. Pero yo no puedo disfrutarme. No puedo permitirme nada. Lo único que creo que hago bien es insistir en ir a la facultad cuando eso (aún) me hace mal en un porcentaje considerable. No es todo el día, pero todos los días, me siento terrible.
Quiero conocerme sin miedo. O quisiera poder aceptar que el miedo no se va a ir nunca y yo solo tengo que sortear así la vida. Que la manera que tengo de vivir o medianamente hacer lo que me gusta es sí, llorar o desequilibrarme cuando ciertas cosas pasan. Y con suerte, tal vez algún día dejen de pasar.

Hoy no es el dia en que dejan de pasar y yo falté a la facultad, de nuevo.
Pensé que esta era la semana en que POR FIN iba a ir los 5 días completos, pero ja, no, ni ahí.
De nuevo me echo en cara que no puedo ser como debiera y como me exijo.
De nuevo, de nuevo y repetidamente, tantas cosas...

viernes, 12 de mayo de 2017

Amamos a quienes nos recuerdan lo bello de ser sensible

miércoles, 3 de mayo de 2017

Te juro, amor, que antes podía recordar fechas,
antes podía y quería
tratar de hacer un ritual
con esos días que supe reconocer como especiales.
Días que tenían colgados significantes en el ténder de la ropa limpia y perfumada.
Y hoy, será el tiempo,
(¿vos decís que es el tiempo?)
será que sólo hay arañas tejiendo mis cuentos.
Y no me preocupa demasiado
verlas multiplicarse,
ya no me desespera tanto
esa convención que llamamos
reloj
vida
nacimiento
resurrección.

jueves, 13 de abril de 2017

Tomar el mate amargo. Bien amargo.
Tomarlo sin cara de asco, como esa que poníamos de chicxs.
Tomar el mate amargo como entrenamiento para la vida.
Amargarse. Hacerlo hasta la médula y sentir el pecho caliente.
Cebarse otro.
Contemplar la nada mientras le das el último sorbo.
Perderse en una melancolía en un principio ajena, pero de la cual te apropiaste.
Cebarse otro,
cebarse otro,
cebarse en otro...
perderse
en
el
último
sorbo.