lunes, 7 de febrero de 2011

Redundancia en cuadros.



¿Cómo hago para que veas su vida en cuadros? La animación de su cárcel alada.
Ella se corta el pelo temiendo al reflejo. La tijera empieza a desafiarla, a qué no, a qué sí. A qué no te animas a decirme que podés. Entonces el pelo cae sobre el puente de su espalda, dobla en sus caderas y muerde el piso para saludar al frío del suelo. Redundante se entrega a alguien que está conociendo de nuevo.
El gato que vive otras vidas mientras sueña a ser ajedrez. El ronroneo de lo que no fue, el llamado en espera y un maullido que compone un porqué.
Y todo encastra en un rompecabezas que se desarma, las piezas están donde tu alma.

En otra habitación la redundancia le dice en voz muy baja « Entrá adentro, hablame sobre tu partitura musical, resumime brevemente la puerilidad del niño ese que va, ese que sale afuera de tus palabras, que sube arriba de las desgracias»
El niño se desliza como el pelo. Cae redondo de boca al suelo, patalea porque le duele, no llora porque no debe, y ahí es cuando me descubre, arrinconada, metida en un cajón.
Yo recito solemne un himno que jamás escuché. Encuadro escenas que nunca vi cometer, pero escucho como se corta el pelo, como el gato parafrasea su último ronroneo, como la redundancia se para y viene hacia mí, como de repente me sopla en la nariz diciendo ''cerrar lo cerrado'' y como me encajona en este cajón, donde me convierto en una hoja de afeitar razones.
Aun las cosas guardadas en cajas se llenan de polvo.



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saluditos!

PD: le dije a alguien muy querido que mi siguiente entrada iba a ser otra. Te pido disculpas, te prometo que la próxima será.

jueves, 27 de enero de 2011

Títeres de dedo.



No sé cómo empezamos a reírnos de nuestros errores sin la gracia de sabernos errados. Cuando quise darme cuenta de que estábamos vendidos a la literatura, ya tenía tu boca entre tazas de café y edificios de ciudad como títeres de dedo.
Jugamos a encontrarnos entre besos construidos para la mitología a la que apelábamos pertenecer. Y me embrujabas. Yo no sé si tu alma va a pertenecerme algún día, pero cuanto me alcanza con robarte 5 minutos de tu tiempo.
- Quiero ser feliz. - te dije con miedo a irrumpir tu sonrisa de kodak sepia.
Nos abrazamos en el sillón rayado, compartiendo los mismos miedos que como de costumbre, nos costaba descubrir. A mí no me importaba. Los miedos no tienen comparación con la plenitud que me da tu sonrisa.
Es tal vez la arena de sueños lo que nos invita a jugar. O buscar la puerta de la galería del teatro mágico en dónde estés reflejado en mí.
Agarré tu mano para sentirme viva y nos fuimos. Caminamos el parque, pero no la arena. Esa palabra se escurre entre los labios con facilidad en nuestras vidas. Caminamos en silencio, yo te miraba. Vos apostabas por mi tiempo. Y una vieja decía que no había mal que por bien no viniera. Opté por creerle.
Saltamos charquitos con la gracia de un arlequín empilchado para no tropezarse en los adoquines. Te costaba reírte, así que con mis dedos te dibujé una sonrisa.

Y ahora acá estoy, despeinada y calada a tus letras.
sintiendo tu pecho en una flor. Queriéndote más y con ganas de gritártelo en la cara, hasta que me desangres la mirada con una palpitación atroz.
Dispuesta a embotellarme y arrojarme al mar. A ver si me trae a la orilla de tus rodillas.



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Suspiro.

viernes, 21 de enero de 2011

cómo estásss.



- ¿Cómo estás?
Sabe Dios como estoy. Me animo a preguntar por vos.
Y vos estás. Y sé que nuestro tiempo se escurre entre los dedos, la arena ya no está húmeda en el reloj.
Tenés ganas de fluir cada vez que digo tu nombre. A vos te gusta escaparte un poco, y pretendo, inútilmente, ser la persona que remonta el barrilete de tu vida que sale volando.
Pero no podemos conducirnos, porque nacimos para chocar en libertad, para estamparnos muertos de sed por la casualidad.
Quiero tener el prestigio de verte llegar y robar tu oreja que chapotea en la almohada. El amor desviste lo que seré, y cada contradicción baila a los pies de la cama. Es que no puedo negar que es difícil el oficio de quererte.
Mirá, sé que tu pertenencia es efímera, pero quiero hacerte sonreír.


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eeeeeee
Cambio radicaalallalal.
Bueno, no, pero cambié linku, agregué cosas, y no sé, no sé :3
No ando muy nice que digamos, pero ya no quiero usar de cátarsis este blog. Creo que me haré otro aparte para esas cosas xD
Con respecto al texto, nada... Creo que tiene un poco de autocensura. No es fácil escribir no teniendo en cuenta a nadie, aunque sería lo ideal.

Espero que a los pocos que leen, les agrade este cambio.

Un beso grandote.

martes, 4 de enero de 2011

m i e r da

perdoname por ser tan mierda.

lunes, 3 de enero de 2011

El desabotonado.




"No quiero escribir, no quiero estudiar (aunque lo siga haciendo) quiero, simplemente, ser de verdad aunque ello me lleve a descubrir que no soy nada."
Julio Cortázar.

No te pido que me entiendas. Te pido que lo cierres o lo abras, lo cosas o lo guardes, no que lo mires mientras te veo. ¿No te das cuenta que mientras sacás conjeturas de quien lo precedió se deshilacha lo que queda de mí?
Naturalmente, no te das cuenta. Y cuando pensás que no vas a encontrar más, que ya no hay damas en el tablero, encontrás a una nueva reina de turno. Te sorprendés de cuan redondo es, de la cantidad de baches pares tiene, de si pudo haber sido tuyo.
Pero es mío. Soy yo quien es una media rayada hecha cuadrillé. Soy yo a quien Buenos Aires desteje. Te transpiro todo el tiempo. Agobiada sensación de que mires sin verme.
Pensás que es un buen día cuando te encontrás lo que voy dejando, no sé si es porque con cada botón pasas un poco más a este lado acelofanado. ¿Será el destino original terminarme en la pulpa de tus venas, absorviendo lo que por defecto, me corresponde ser?
Te miro sin espejos, diagramo tu cielo. Me desabrochas el alma; ya no sé, soy la existencia suburbana a lo que te permitís.
Soy yo a quien estás buscando.
Soy yo a quien estás guardando.
Soy yo, quien se deshila mientras te tejes.
Soy yo... Julieta, soy Yo...



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Para no perder la costumbre, que no se entienda!

viernes, 31 de diciembre de 2010

última nota del añote.

El olor del aerosol me envuelve un poco.
No es este un texto que usted deba disfrutar, o pensarlo, o pensar que es ficción. No.
No busco coherencia en las palabras, sólo quiero cerrar mi año en mi blog. Dudo que pueda hacerlo como realmente quiero, porque no pretendo decir ''fue un año bueno y malo''
Sin embargo lo fue, como todos los años y todos los días en la vida de alguien, supongo.

Siento que todavía estoy en la escuela, que recién es marzo jaja, cualquiera. Cero noción de estar terminando el 2010.

Conocí muy poca gente este año. Pero... Sí, que importante que resultan ahora. No fue un año de evolución personal, si no un año de redescubrimiento. ¿Hasta dónde podemos llegar, negra?

Y entiendo que a veces soy feliz yéndome a la mierda. Y me siento así:

"acostumbrado, equivocado
no veo el cielo, está nublado
apareciste sin que te buscara nadie, no esperaba encontrarte ahí
tal vez tu risa no tenía sombras, no tenía cara
fue todo lo que
me prestaste un beso
me prestaste calma
me prestaste todo lo que me faltaba
tenés la receta justa para hacerme sonreír
y todo el tiempo
sabés lo que me asusta
sabés lo que me gusta estar con vos
me robaste el cuerpo
me robaste el alma
ya es tuya la voz con la que antes cantaba
me quitás el sueño
me quitás el habla
pero si estoy con vos no necesito nada"
''No necesito nada'' de No te va gustar.

Y como siempre, no sabés en qué vas a terminar.
Pero no te importa
Porque mañana va a ser otro día
en el cual esperas llover
en flor
en pétalo
y en vos.



Feliz año gente.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

8 y un nombre.

yo tampoco me olvido de que te quiero.
Que es tanto, y siempre es enero.
Que es julio y 14, un 8 y un nombre.
vos tampoco te olvidas.
siempre estará ese lugar, en donde se fugaron mis mayúsculas. un lugar grande, el mismo donde te dije
que
alguna
vez
iba
a
estar.